X360 – Dragon Ball Z Raging Blast Castellano (DVD-9)

$200

El juego adapta la fórmula de los Tenkaichi sin aportar apenas novedades, más allá de unos nuevos ataques en los que iremos enviando al adversario de un lado al otro del ring. La mecánica, de hecho la que mejor ha …

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El juego adapta la fórmula de los Tenkaichi sin aportar apenas novedades, más allá de unos nuevos ataques en los que iremos enviando al adversario de un lado al otro del ring. La mecánica, de hecho la que mejor ha logrado representar los combates de la serie, es casi la misma. Una vista en tercera persona enfoca la acción, controlando nosotros a un personaje que se mueve en función de donde está su enemigo. Tenemos libertad para movernos por el escenario corriendo, flotando, volando o esprintando, y así poder sorprender a nuestro enemgo, atacarlo en carrera o desde lejos, y otros movimientos más específicos como intentar rodearlo o atacarlo por detrás. Nuestro enemigo está exactamente en la misma situación, y para que uno doblegue al otro tendrá que usar ataques cuerpo a cuerpo, esquivar o bloquear los del enemigo, lanzar ataques de chi y, por supuesto, usar las super técnicas por todos conocidas y que pueden inclinar dráctica -y dramáticamente, cinemáticas incluídas- la balanza del combate a nuestro lado.

No hace falta decir mucho más de la dinámica de los combates; los que conozcan el juego no lo necesitan, y los pocos que no lo conozcan no la entenderán por mucho que la expliquemos hasta que lo jueguen o lo vean en movimiento, con todos los respetos. Sigue siendo una gran representación de esos combates frenéticos, llenos de evasiones en el último momento, super técnicas tras una secuencia de golpes y momentos de lucha intensa, y la novedad comentada anteriormente los hace todavía más parecidos. Ahora podremos lanzar a nuestros enemigos tras un ataque, y continuar enlazando golpes, apareciendo detrás, o debajo, o encima de él para darle otro golpe y lanzarlo a otro sitio, y así continuar hasta que nuestro enemigo se zafe de nuestras "garras", o concluyamos la combinación de golpe de la forma que Goku aprobaría: con una gigantesca onda de energía que termine de minar la salud del rival.

Esta novedad se combina bien con las otras mecánicas ya conocidas del juego, y le da si cabe más importancia a la necesidad de estar "desaturullados", de mover el stick analógico izquierdo salvajemente cada vez que nuestro enemigo nos aturda con uno de sus golpes, para salir de este estado de shock y ser capaces de bloquear y esquivar los ataques enemigos, para así evadirnos de estas mortíferas combinaciones. Los super ataques siguen siendo básicos para la victoria y espectaculares en todo su esplendor, si cabe más por la mayor potencia de las consolas, y podremos lograr potencia extra invocándolos durante más tiempo (pues se hacen con el stick derecho hacia una dirección, y cuanto más lo mantengamos, mejor), y ejecutando una especie de evento interactivo en el momento preciso, pulsando los botones adecuados cuando el juego nos los pida.

En modos de juego Raging Blast es bastante conservador, si bien su modo historia principal satisfará a los fans de la serie al incluir algunos giros inesperados, algunas batallas que nunca ocurrieron, introduciendo historias alternativas al estilo "y si esto hubiese ocurrido de otra forma" para llegar a enfrentamientos nuevos. El repertorio de personajes no incluye a los de Dragon Ball GT (de hecho no hay ninguna historia de GT en el juego), ni a muchos personajes muy secundarios que ya nos habíamos acostumbrado a ver como habituales en la saga. Se centra en los más clásicos y en los enemigos más importantes, incluyendo por supuesto todas sus transformaciones, y también nuevas e inéditas como Vegeta y Broli en Super Saiyan 3, como ya se anunció hace tiempo.

Lo bueno del modo Battle Collection, que así se llama el principal, es que dando por hecho que todo el mundo conoce la historia de Dragon Ball, no nos obliga a realizar los combates y las diferentes sagas en un determinado orden. Hay varias abiertas desde el principio, con muchos combates ya disponibles, y solo se encuentran bloqueados aquellos que son consecuencia de haber ganado uno anterior. Para todos los gustos, y permitiendo al jugador comenzar por la parte que más le gusta, si bien brillan por su ausencia las introducciones cinemáticas. Los combates tienen pequeñas secuencias habladas, pero las sagas no cuentan con una introducción, ni cada uno de sus enfrentamientos, dando al juego una sensación descontextualizada y poco trabajada.

Aparte de esto, tenemos la opción, como siempre, de configurar y mejorar a los personajes, usando ítems y extras que hayamos obtenido con el dinero ganado en los modos de juego (y hasta en las pantallas de carga con un sencillo minijuego usando la nube Kinto). Existe también un extenso modo entrenamiento, quizás demasiado estructurado y lento, y varios modos extra: desafíos bastante interesante que nos retarán a sobrevivir, vencer contrarreloj y diversas variantes, el modo torneo para hasta 16 luchadores, y finalmente un modo online que es una agradable novedad, con combates y rankings mundiales, aunque sin el suficiente trabajo detrás como para que pueda generar mucha vida por parte de la comunidad. Sí existe la posibilidad de usar personajes configurados, y de descargar contenido.

A nivel gráfico Raging Blast tiene un buen lavado de cara con respecto a los Tenkaichi de la anterior generación. Como ya habíamos dicho en las numerosas impresiones publicadas anteriormente, se nota especialmente que el juego ahora se mueve a sesenta imágenes por segundo, y no a treinta como los Tenkaichi, lo que repercute en una mayor fluidez en la acción y en que recuerde más a los combates de la serie de animación que pretende emular. El modelado y la animación de los personajes también ha mejorado, y se ha incluido un extenso repertorio de animaciones faciales para los personajes, tanto previas a los combates, en las escenas cinemáticas, como en las mismas luchas, aunque no siempre las veremos por la posición de la cámara.

Todo esto responde a la intención, presente desde hace años, de que los combates sean lo más parecido posibles a la animación de la serie de TV, en que una persona que pase se pregunte, a primera vista, si estamos jugando a un juego o viendo una reposición de la serie. Sin duda lo consigue, y se acerca al "techo" de lo que podríamos llamar la "simulación" de la serie de televisión. El problema es que está muy lejos de otro techo, el de la potencia de las actuales consolas, y eso se nota especialmente en los escenarios, que se pueden destruir, pero a un nivel de detalle, detección de colisiones y en general complejidad muy inferior a lo que estamos acostumbrados a ver hoy en día, e incluso relativamente inferior a muchos escenarios destruibles en tiempo real de PlayStation 2 y similares.

Sin duda es una mejora introducir escenarios destruibles, pero la potencia de las consolas podría aprovecharse mucho más para hacer este tipo de cosas igualmente fieles a la serie de televisión pero con un extra de calidad acorde a los tiempos que corren. Un buen apartado, por su acabado, pero sin duda sus "tripas" necesitan una renovación muy completa, esta versión alta definición del motor gráfico luce bien pero se puede aprovechar para hacer algo mucho mejor.

El apartado sonoro continúa la línea de los anteriores juegos, con voces en inglés y japonés, pero no en castellano, y un repertorio de efectos de sonido que empieza a sonarnos demasiado, y un repertorio de melodías de la serie de televisión, pero nada realmente nuevo. Cumple el guión, contentará a los fans, pero tampoco cuenta con novedades importantes. Finalmente, a nivel jugable no se le puede achacar demasiado… salvo por los problemas de cámara, bastante habituales a lo largo del juego y especialmente en determinadas situaciones respecto a los escenarios. Como simulación de Dragon Ball sigue siendo buena, como juego de lucha, discutible, aunque con cierta curva de aprendizaje capaz de diferenciar muy bien a los buenos jugadores de los que solo pasaban por allí.

Raging Blast no decepcionará a los seguidores de la serie, pero tanto éstos como los que simplemente sientan curiosidad se quedarán con ganas de algo más. El juego traslada bien a la nueva generación, o a la alta definición, la esencia, el espíritu y la jugabilidad de los Tenkaichi, y resulta obviamente la mejor representación de los combates de la serie de TV que se puede encontrar en PS3 y Xbox 360… pero podría haber sido mucho mejor. Podría haber incluído más personajes en vez de -aparentemente- reservarlos para la "línea de productos" de los próximos años, así como más innovaciones jugables, por no hablar de intentar escarvar algo más en la potencia gráfica de las consolas para aportar algo más interesante.

* JUEGO WAVE 4 REQUIERE FW 1.61 o SUPERIOR o DVD DE BOOTEO *


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